Por fín tengo Internet en casa. Después de estar dos meses esperando a que me llegara el puto router de Telefónica, hoy, después de una importante peregrinación por el desierto, me ha llegado el router de las narices (por no decir, de los cojones...)
No sé cuántas veces he llamado al 1004, deben tener mi foto puesta dentro de una diana, jajaja.
Bueno, bien está lo que bien acaba, así que habrá que contentarse. Yuhu!!