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viernes, 5 de septiembre de 2008

Lo que quiero hacer contigo

Aún sigo de vacaciones, pero esto es lo que implica tener tiempo libre, que aún le doy más vueltas a la cabeza de las habituales, y me ha salido esto:



Lo que quiero hacer contigo es acurrucarme a tu lado y aspirar lentamente tu aroma. Acariciarte la nuca mientras me besas despacio. Escuchar tu respiración cada vez más agitada. Dejarme arrastrar por ti hacia donde me quieras llevar. Ser libre junto a ti.

Lo que quiero hacer contigo es pasear en una noche de verano por la ciudad desierta. Mirándonos a los ojos cada pocos pasos y que me hagas sonrojarme sólo de pensar en lo que nos espera. Notar que cada vez caminamos más deprisa. Pero sin dejar de sentirte a mi lado.

Lo que quiero hacer contigo es despertarme. Relajada y feliz, sin despertadores ni estridencias. Sólo la perfección. Desayunarte en la cama como a ti te gusta. Y volver a dormir con mis piernas encima de ti.

Lo que quiero hacer contigo es hablar, hablar, hablar. Todo el rato, aunque sea de cosas de las que no tenga ni idea, pero que tú domines. Y que me dejes absorta mientras me hablas, con pasión y con entusiasmo. Creyendo en lo que estás diciendo.

Lo que quiero hacer contigo es mirarte cuando no te des cuenta de que lo estoy haciendo. Y poder fijarme en ti tranquilamente, sin sentirme observada. Y que cuando al final te des cuenta, te rías y me beses, con tus manos en mi garganta.

Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.




Como seguro que alguien se dará cuenta, una de las frases la he robado de Neruda...




domingo, 17 de agosto de 2008

Diario de una 'top-less'

Este fin de semana me he puesto en top-less en la piscina por primera vez. Habrá quien se pregunte por qué ahora. Pues porque me dio por ahí y porque yo lo valgo. Lo que más reparo me daba era encontrarme con alguien conocido, pero ya hubiera sido mala suerte a mediados de agosto en Madrid, encontrarme con alguien del trabajo, por ejemplo. El caso es que el sábado apenas había gente, así que pensé, Silvia, parte de arriba del bikini fuera, jaja. Y la verdad es que es una gozada salir de la piscina con frío, llegar a la toalla, quitarte el bikini húmedo y ponerte a secar al solecito caliente. Hoy ya había la gente normal en la piscina, pero como ya estaba lanzada, pues también me quedé en top-less. Y la verdad es que me gusta, creo que podría acostumbrarme a ello.
Nadie se me quedó mirando ni cosas de esas, que también me preocupaba, porque ya sabemos todos como son los babosos; lo único algún niño de 13 o 14 años, pobrecitos míos, no les queda nada, jaja.