martes, 17 de abril de 2007

EEUU

En el país que se supone debe darnos lecciones a todos los demás, están todos locos. Ayer entró un hombre en una universidad de Virginia y mató a 32 personas. Pero ellos siguen vendiendo armas como si fueran chucherías. Bush dijo ayer que sus oraciones están con las víctimas y sus familiares. Reconociendo todas las cosas buenas que tiene su sistema político, me deja flipada que aún no hayan sido capaces de separar iglesia y Estado.

2 comentarios:

Amador Aranda dijo...

La verdad es que lo del tema Estados Unidos es algo, que creo que en el futuro se estudiará como un caso de locura colectiva de un país...porque desde luego es tremendo. Y dá igual que existan voces como las de Michael Moore, que denuncian todo éste tipo de cosas, la gente sigue comprando armas, porque se han hecho algo imprescindible, y se sienten inseguros si no las poseen. No habrá remedio, pero que cuando se vaya Bush, va a seguir siendo igual, de esto seguro...a no ser que llegue alguién con Al Gore, que nunca va a pasar.

Silvia dijo...

Ayer vi en la tele al tipo que le vendió las armas al chico de la matanza en Virginia. Y su explicación fue la siguiente: si todos los chicos de la universidad hubieran llevado armas, podrían haberse salvado. Ole y ole, como sigamos así, no sé dónde vamos a acabar.